Nunca... (138) El Sermón, las coplas y "el amigo director"
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Ángel Casas |
Para tal fin se instalaron mesas para la cena en
los andenes, los trenes estaban reservados para la aparición de los conductores
de los programas que aprovechaban para explicar en público y a través de
monitores de televisión los aspectos mas importantes de sus respectivos
programas. Una vez asentado Hoy por hoy,
el programa que dirigía Iñaki Gabilondo con Mariano de la Banda en la
realización, las novedades mas importantes las protagonizaban Ángel Casas que
se incorporaba a la Ser, tras sucesivos éxitos musicales y televisivos, como
conductor de un programa de dos horas en cadena para las tardes denominado “El
Sermón”, sobre el que en cierta ocasión comentó que si le hubiera fichado la
Cope, le habría denominado “El Copón”…
La otra incorporación a la organización había sido meses atrás Carlos Herrera que, procedente de la Cope, se había consolidado con sus Coplas de mi Ser que le harían ganar un Premio Ondas ese mismo año por la frescura y novedad a la hora de tratar la copla, muy mal vista hasta entonces por ser un referente del uso que de ella había hecho el franquismo. Carlos venía de la mano de su productor y guionista, Antonio Guerrero, otro tipo inteligente que sabía darle a los guiones de Herrera el sabor agridulce de sus comentarios a cerca de los cuales nunca sabías si estaba alabando o criticando las coplas, aunque siempre se rendía ante Mari Fé de Triana, doña Concha Piquer e Imperio Argentina, entre las clásicas, las mas grandes.

Tras la marcha de Joaquín Prat y los deseos de Pepe Domingo por seguir explotando su carrera musical en México temporalmente, la Ser dejó en manos de Andrés Caparrós el aspecto mas comercial de la radio en Mediodía Cadena Ser. La noche seguía con Julio César Iglesias al frente de Hora 25 y Manuel Campo Vidal poniendo el Punto a parte de la información con el análisis. Finalmente así quedaba el esquema fundamental de Lunes a Viernes con Carrusel Deportivo dominando el fin de semana, no solo el domingo, con voces jóvenes de un gran presente como Antonio Martín Valbuena y José Ramón de la Morena como mas destacados. El primero empezaba a hacerse cargo del Carrusel del Sábado, entonces dedicado casi en exclusiva al baloncesto y balonmano, mientras el segundo realizaba el "Partido de la jornada" los domingos.
La
Asamblea de Jerez
De ésta manera todo estaba dispuesto para presentar en la siguiente Asamblea Anual de Directores a celebrar en Jerez de la Frontera, las novedades mas importantes que, además de la programación, traían el primer paso informático de la Cadena. La Ser anunciaba la adquisición de 10 videoterminales y dos impresoras láser que utilizaban el sistema Basys para las redacciones de Madrid y Barcelona, y sin dilación se instalaría en el resto de emisoras. Era el anuncio de la inminente incorporación al sistema de trabajo de las redacciones de programas e informativos del primer soporte informático. Paulatinamente se iban a ir desechando las viajas máquinas Olivetti para ir incorporando en varias fases a todas las emisoras.
Al mismo tiempo la Cadena y Telefónica suscribían un contrato para distribuir los programas de radiofórmulas musicales por satélite desde la red de distribución que la compañía tenía en Armuña de Tajuña (Guadalajara). Se daba el primer paso para la emisión vía satélite. Pero dicha asamblea tuvo un momento crucial para el futuro de uno de sus directores de forma inmediata.
“El amigo director”
Se le
pidió a Julio Luengo, director de la Ser en Extremadura, por ser uno de los
directores mas veteranos y que mas emisoras gestionaba, que diera una
conferencia sobre su visión de la radio local, y él que era un hombre de verbo
clásico utilizó una parábola, e imitando la modestia de Bobby Deglané cuando se
refería a sí mismo como “este humilde locutorcito”, habló de cómo su “amigo
director” veía la forma en que tenía que desarrollarse el trabajo radiofónico
con una serie de principios alejados en años-luz de los nuevos tiempos que se
estaban presentando. “Su amigo director” le hundió.
Tras la asamblea, y dentro de la serie de cursos
de gestión que se iban impartiendo a los directores de emisoras, se nos encerró
durante una semana en el Hotel Monte Real de Madrid a una quincena de
directores para asistir al curso denominado Control de Gestión, que impartiría
la empresa Consultores Españoles. Constaría de tres apartados; Área de Control
Integrado, Área de Gestión y Área Comercial. Tanto la Asamblea como el
seminario me cogieron con los preparativos y desarrollo de la Semana
Internacional de Cine de Valladolid que se celebraba los últimos días de
octubre, pero pude asistir durantes esa semana a dos acontecimientos que no
olvidamos ninguno de los asistentes.
Estábamos convocados, entre otros, Ángel Botana,
director de Radio Sevilla, Javier Suárez (Móstoles), Rafael Plaza (Radio Cádiz
y Ser Puerto), Adolfo Arjona, Javier Hernando, Guillermo
Gallardo (Torrelavega), Jordi Jordá, el subdirector de Ser Guadalajara, Ángel
Tamayo, el responsable de informativos del fin de semana Ángel González y el
director de Extremadura, Julio Luengo al que durante el curso, y tras su
intervención en la Asamblea sobre su visión de la radio local, se le comunicó
que finalizaba de su relación contractual con la radio tras mas de 30 años en
la Ser. Pidió quedarse un par de días en el hotel mientras asimilaba la
situación. Fueron un par de días duros para él y para todos nosotros viendo
como encajaba el golpe y en la comida y cena comntándonos su trayectoria y cómo
pensaba arontar el futuro.
En el haber de Luengo quedaron momentos
entrañables de una radio esplendorosa y decimonónica, y ya agotada, la inmensa
pasión por su tierra y la Virgen de Guadalupe, haberse convertido en la voz de
Extremadura para todo el país y descubrir a una futura estrella de la radio y
la televisión, Isabel Gemio, que
continuaría su carrera primero en Los 40 Principales y posteriormente en
Barcelona llegando a consolidarse como “la chica de la radio” con Reyes Mateo.
El curso finalizaba tras la comida del sábado y el viernes por la tarde, en la penumbra de la última sesión de trabajo, con las luces semiapagadas tras la presentación de un trabajo excepcional de Jordí Jordá que fue aplaudido por todos, bajo una luz cenital apareció bajo el dintel de la puerta Javier Agustí, director de Recursos Humanos, con un vaso de whisky en la mano acompañado por alguien al que ya habíamos visto en la Asamblea. Con su voz profunda y grave, en esa semioscuridad presentó a su acompañante que también portaba sendo vaso de whisky...; "Algunos ya le conocéis, os presento al director de informativos, Augusto Delkáder”.
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