Vinilos para una reclusión (I)
Si la pandemia del Coronavirus, las autoridades sanitarias y las gubernamentales lo permiten, en principio el próximo 30 de Marzo regresaré a Madrid tras seis años de disfrute mediterráneo. Con tal motivo y ante una nueva mudanza me he ido desprendiendo de lo que con los años se ha ido convirtiendo en superfluo porque con el tiempo necesitas menos cosas, pero de lo que nunca me podré desprender es de la música y la radio inseparables compañeros en cualquiera de sus soportes. Es en ese momento cuando mientras haces repaso mental y físico de lo que tienes y lo que quieres llevarte los discos y cd’s que te han acompañado durante tantos años se te presentan como los amigos eternos e inseparables que siempre han estado a tu lado cuando los has necesitado para esconderte tras ellos. Y aparecen joyas que aunque las hayas escuchado una y mil veces a través de Internet toman carta de naturaleza. Es entonces cuando el vinilo te guiña un ojo y te recoge durante esa doble vigilia; la del e...