Nunca estuve... (2), Hora 25
Llamó por el teléfono interno a recepción de la 9ª planta, donde se encontraba entonces la redacción del programa aunque los estudios de emisión de Cadena y continuidad estaban en el segundo piso. Amablemente nos llamó al ascensor, al que bautizamos como el ataúd por su color negro y sonido chirriante. Aquella cabina a ratos oscilaba, piso a piso, entre las guías por las que discurría el subir y bajar en un baile tenebroso. Pasados unos segundos que se nos hicieron eternos y tras un pequeño saltito, el ataúd se detuvo. Habíamos llegado a nuestro destino. Publicidad de Hora 25 El conserje de la “planta noble” de la Sociedad Española de Radiodifusión, S. A. (se cambiaria a S. L. a mediados de 2009) nos invitó a pasar conduciéndonos por un pasillo laberíntico que se abría a la izquierda de la entrada principal hasta la redacción. La puerta estaba abierta, y en la pequeña instalación cinco mesas de patas metálicas con acabado en formica simulando madera, sus respectivos teléfonos ...