Javier Elorrieta, tiempo de amor
La fusión perfecta entre la chanson y el jazz

Durante el concierto Elorrieta fue regalando cada una de las joyas mas importantes en su recreación con temas tan legendarios como “Ne me quitte pas” de Brel, “La Boheme” de Aznavour, el inolvidable tema central de “Un hombre y una mujer” de Claude Lelouch deliciosamente interpretada por Jean Louis Trintignat y Anouk Aimée que compuso Francis Lai, la eterna “Et maintenant” de Becaud, “La quiero a morir” de Francis Cabrel, “A toi” de Joe Dassin,… No faltó ninguno de los grandes momentos, todos ellos ambientados y presentados en su época y momento con una breve pero intensa descripción con un público enormemente respetuoso ante una forma magistral de interpretar. Y ahí se nota la vena de director a Elorrieta porque cada tema, cada momento lo siente, lo vive, lo interpreta, como un auténtico chansonnier, y no puede ser de otra manera porque eso es uno de los aspectos que hace grande a la canción francesa.
Mención aparte merece la banda que le acompaña. Tras la desaparición de Larry Martin, su amigo, la batería es cosa de “Sir Charles”, el contrabajo Richie Ferrer, Alberto Alonso al piano, y Marcelo Peralta al saxo. Todos ellos músicos de una dilatada experiencia no solo en el jazz.
Temps d’ Aimer
Elorrieta presenta su cuarto disco “Temps d’Aimer” producido por Domingo J. Sánchez grandes clásicos de la canción francesa y los fusiona para, según sus mismas palabras buscar la elegancia y profundidad. De esa forma nacen interpretaciones como L ‘ete Indeien (Africa) de Toto Cotugno, “Los paraguas de Cherburgo” acompañado por Suilma Aali, el legendario “La Mer” de Charles Trenet, Michele de Gerard Lenormand y “Que c’ets triste Venise” de Aznavour. En total clásicos que Javier Elorrieta recrea pero sabiendo mantener todo el aroma y emoción que transmite la eterna canción francesa.
Elorrieta ha hecho real su sueño de fusionar la música francesa con el jazz, algo que le viene de sus años de educación en el Liceo Francés de Madrid, para trasladar mejor la comprensión de las canciones de los grandes clásicos del país vecino y, finalmente se ha buscado un hueco en su trabajo en el cine y la televisión para cumplir aquellos sueños del pasado.
Sería absurdo relatar aquí una larga e intensa carrera en la publicidad, el cine, la televisión y el teatro, pero siempre con la música en el frontispicio de su actividad, la de un artista pleno y completo como recomendaba Woddy Guthrie, hay que conocer y experimentar la mayor parte de las caras del arte y sentir cada una de ellas. Ahí está el verdadero artista al que finalmente tuve el inmenso honor de conocer.
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