192/ Fin de El Gran Musical y llegada de la era digital
En ocasiones la vida, o el destino, son crueles.
Tuvo que ser en Valencia, tierra de adopción de Luis Merino, director de Los 40
Principales y las cadenas musicales, durante la Asamblea Anual de la Ser que se celebró en la capital
del Turia entre los días 23 y 26 de Noviembre, cuando se comunicó el cierre
definitivo de El Gran Musical, la revista que había nacido aquél lejano 1 de Abril de 1969 de la
mano de Basilio Gassent, Tomás Martín Blanco, Rafael Revert, Mariano de la Banda y Joaquín Luqui que llevaba en su portada los consejos que Massiel le daba a Salomé para ganar en el Festival de Eurovisión que ese año se celebraba en el Teatro Real de Madrid.
El 19 de Diciembre de 1993 se anunciaba su regreso para Febrero de 1994, con nuevo impulso de la mano de José María Besteiro, en ese momento jefe de musicales de Canal +, cargo que compatibilizarla con el de director de la reaparecida publicación, planteándose una profunda renovación estética y de contenidos relacionados, además de la música, con el cine, televisión, ocio, consumo y tendencias, alejándose de la línea adolescente para dirigirse a un público juvenil.
El 19 de Diciembre de 1993 se anunciaba su regreso para Febrero de 1994, con nuevo impulso de la mano de José María Besteiro, en ese momento jefe de musicales de Canal +, cargo que compatibilizarla con el de director de la reaparecida publicación, planteándose una profunda renovación estética y de contenidos relacionados, además de la música, con el cine, televisión, ocio, consumo y tendencias, alejándose de la línea adolescente para dirigirse a un público juvenil.
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Primer número EM |
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Regreso de EGM |
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Último EGM publicado |
Nacía con una ambiciosa tirada de 100.000 ejemplares. La imagen de un Miguel Bosé embarazado, con un titular que rezaba que el artista quería ser madre era totalmente rompedora. El intento por recolocar la histórica revista resultaría un fracaso que duró poco menos de dos años -22 meses-, y así el 25 de Noviembre de 1995 en la Asamblea de Valencia era cuando se anunciaba el final de la revista. El último número publicado llevaba la portada de Ketama; ya no saldría el de Diciembre dedicado a Antonio Banderas como el “Che” mas sexy. Ese número se quedaría en la línea de salida sin llegar a ver la luz, y hoy puedes conocer la portada gracias a mi amigo Ignacio Quintana, entonces director general de Progresa, editora de la revista, que siempre la guardó celosamente. La lacónica nota de prensa de aquél 25-N se refería, según un portavoz, a que "no se han alcanzado los objetivos de difusión y publicidad que se habían marcado, lo que, unido al incremento de los costes industriales, ha motivado la toma de esta decisión".
En cualquier caso los intentos de Progresa con Ignacio Quintana a la cabeza, y la
radio por estar presentes en el mundo de las revistas musicales tendría
continuación en diferentes proyectos como la revista 40 Magazine; 40,
la Revista, que tuvo una extraordinaria fiesta de presentación en la
sala La Riviera de Madrid y finalmente llegaría, tras varias negociaciones del propio Quintana en Estados Unidos con los responsables de Rolling Stone, la publicación en España de la mas importante revista musical.
El rumbo digital
El cierre del año iba a registrar los mejores
resultados económicos de la radio con unos ingresos de poco mas de 14 mil
millones de pesetas, unos beneficios antes de impuestos de 1.130 millones y un resultado
final de 557. Todo ello unido a al liderazgo en audiencia hacía
presumir un extraordinario 1996. Aunque todo ello no impedía que asomara una
cierta preocupación ante lo que Juan Luis Cebrián, consejero delegado de Prisa,
denominaba el “milenarismo digital” en una conferencia en el CEU San Pablo de
Valencia. "A pesar de todo “no estamos ante el final de la historia – decía
Cebrián- sino ante una nueva era, la digital”. Anunciaba la llegada de diarios
individualizados que los lectores se confeccionarán en sus pc’s buscando una
información mas personalizada. Aquella conferencia finalizó con una pregunta que trasladaría a los casi 400 miembros de la radio al día siguiente en la sesión
de clausura de la asamblea, y era saber si “estábamos preparados para ello…”
En dicha sesión de clausura del día 25 Polanco
insistió en la misma línea anunciando una ambiciosa política de inversiones en
las nuevas tecnologías para afrontar la llegada del nuevo siglo. En su
intervención Polanco insistió en la necesidad de que se aprobara
con prontitud la futura ley del cable y apostaba por la necesidad de potenciar
la acción comercial de la radio local. “Ello reforzará -dijo- la relación entre
el medio y los clientes, y hará al sector de la radiodifusión menos vulnerable
por su capacidad de competir en precios y eficacia. A los que lleguen les tiene
que ser muy difícil situarse en el medio local".
Para Polanco "estar implicados en estos
nuevos medios será la mejor manera de pilotar el desarrollo de las
telecomunicaciones que van a condicionar el funcionamiento integral de la
sociedad en un plazo de tiempo no muy largo", manifestó al tiempo que
destacaba que “el mundo del cable no sólo es importante por lo que se refiere
al desarrollo de la televisión, sino al sector de la telefonía y la
informática”.
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Foto de familia Asamblea de Valencia 1995 |
Nadie podía imaginar que la llegada de esa era
digital traería, tras las elecciones legislativas adelantadas a Marzo de 1996, el mayor
escándalo político-mediático en una guerra sin cuartel que lo mezclaría todo
hasta dejar un panorama lleno de trincheras.
***
Salimos de Valencia con las pilas puestas y ánimos renovados. El nuevo año tenía que ser de cambios radicales en Ser Móstoles y en ello me afanaría desde el primer momento. Al llegar renové el contrato de Manu Martín por un año mas y establecí contacto con Susana Moreno, quería repescarla para la radio. No estaba dispuesto a perder la oportunidad de fichar a una de las mejores periodistas que me había encontrado en mi vida profesional y así me lo demostraría, y no sólo durante el tiempo que trabajamos juntos.
Ojalá vuelva la revista
ResponderEliminarOjalá vuelva la revista, pero que solo hable de música.
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