Luis Vaquero, el hombre que tuvo que irse para volver de sí mismo en Estudio 8

Desde que llegó a la radio en 1981 hasta que dejó la fórmula de Los 40 Principales al final de la década se entregó en cuerpo y alma a la movida, a continuación, la publicidad. Creó una agencia de comunicación, una productora de televisión y recorrió el mundo. Fichó por multinacionales, regresó y montó otra agencia de eventos. De nuevo ante el micrófono hasta que es contratado como director de eventos por El Corte Inglés. Todo eso le pasará factura y lo confiesa en “La crónica del hombre que volvió de sí mismo” (Editorial Almuzara), libro que se acaba de publicar. sobre lo que Luis Vaquero aprendió cuando el cáncer de páncreas le obligó a despertar.


-       Hace 10 años me di cuenta que mi vida no tenía sentido como estaba ocurriendo, pasaba por la vida de puntillas, lo tenía todo y paré, me divorcié con una fractura familiar total, y eso te genera un nivel de estrés bastante importante
 
-       Me di cuenta de que nadie se había preocupado de mí, ni siquiera yo, y ahí empieza un calvario de 10 años
 
-       Me refugio en el trabajo y llega la pandemia. Esa inestabilidad emocional y no cuidar la salud el cuerpo somatiza
 
-       El páncreas asume la infelicidad y la insatisfacción y me di cuenta que no había escuchado a mi cuerpo durante esos diez años
 
-       La frase de Rafa Nadal “El drive me hizo ganar muchos puntos, pero la actitud me hizo ganar muchos partidos” abre el libro porque cuando la vida te hace parar la actitud es fundamental
 
-       Cuando me dijeron que tenía el cáncer tenía dos salidas: o hundirme o luchar sabiendo que el 99% de casos la gente muere: ¡Quiero vivir!
 
-       Para recuperarme necesitaba herramientas, pero no sabía cuáles eran porque estaba solo, y fue gestionar mi salud emocional: superar el caos y ese ha sido mi éxito
 
-       Mi mantra era, es: Yo quiero vivir
 
-       En este proceso lloré dos veces, cuando me dijeron que tenía cáncer y me moría y cuando me dieron los resultados del primer test y me dijeron estas limpio
 
-       Llega el momento del kit de supervivencia con el que tienes que trabajar tu felicidad, un músculo que tienes que entrenar cada día con la gratitud y hacer limpieza emocional
 
-       Una de las cosas que he aprendido es disfrutar de lo que haces en cada momento
 
-       El libro nace porque los cirujanos me aconsejaron que escribiera un diario sobre cómo me iban ocurriendo las cosas, pero era para anotar como me iba afectando el tratamiento a diario
 
-       Ahora he vuelto a trabajar, vivo más tranquilo, he encontrado el amor, he aprendido a escuchar a mi cuerpo
 
-       He renacido porque he aprendido a vivir. Hay otro Luis Vaquero con hambre de vivir

El autor con Luis Vaquero

El 30 de mayo de 2026 un grupo de “hijos profesionales y musicales” de Rafael Revert nos reunimos para hacerle un sentido homenaje a nuestro “papá”, el Boss”. Entre otros muchos estaba Luis Vaquero, con el que también solía coincidir en las reuniones que organizaba Sergio González. Luis es un hombre que siempre iba con prisa, pero siempre dispuesto a mantener el contacto y la amistad con los compañeros de toda la vida. Allí quedamos en vernos cuando llegara el otoño para hablar de su carrera y su trayectoria profesional, pero en ese momento no sabía lo que me iba a encontrar y traía en su manos. 

Parafraseando lo que ha vivido durante “7 meses, y ocho años” me he encontrado con un hombre que ha vuelto de sí mismo. Íbamos a hablar de música, de radio, de comunicación, y lo hicimos. Porque tras conocer y leer lo que Luis ha aprendido cuando el cáncer de páncreas le obligó a despertar, todo lo demás quedaba en un segundo o tercer plano como se manifiesta en la portada de su confesión/análisis “¿Y si tu peor diagnóstico fuera también tu salvación?

Te invito a escuchar la conversación con Luis Vaquero sobre sus sueños de radio, música y comunicación. Y cómo tras una terrible noticia supo sobreponerse a sí mismo para volver en crisálida como cuenta en su libro “La crónica del hombre que volvió de sí mismo”.

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