Vergüenza ajena blanca
Soy socio del Real Madrid desde diciembre de 1958. Desde los 6 años he asistido a títulos de liga, las primeras 6 copas de Europa, la presidencia de D. Santiago Bernabeu hasta su fallecimiento en 1978, a pesar de que en varias ocasiones quiso dimitir por la edad y no le dejaron. Incluso el veía que en los años 70 el deporte rey evolucionaba por otros caminos, pero su “delfín” Raimundo Saporta, enamorado del baloncesto, deporte que llevó también a lo más alto, siempre ligó su futuro al de su presidente.
Llegaron los años del ocaso que los “ye-yes”, no supieron o pudieron continuar logrando éxitos por Europa -aunque si en España- hasta que llegó la Quinta del Buitre -con la que la Champions tiene una deuda- y los años de Mendoza -otro presidente controvertido que confundió la gestión con el hooliganismo-, la etapa de Lorenzo Sanz y la “séptima” y finalmente Florentino Pérez. El hombre que nos salvó de la quiebra y casi la desaparición como entidad.
Los fichajes galácticos y de nuevo tras un paréntesis que el mismo reconoció por sus errores, regresó para lanzar al club a los niveles más altos de competitividad y éxitos con algunas zonas oscuras. De ahí surgió Valdebebas; de nuevo una mirada similar a la de Bernabeu cuando diseñó el estadio casi en las afueras de Madrid y la ciudad deportiva aún más allá. Pero la capital creció hacia donde el imaginó o los mandatarios y constructores pensaron que era la oportunidad.
Esa línea siguió Florentino Pérez. Pero, así como Bernabeu se enorgullecía de que el club era de los socios, jamás se le ocurrió pensar ni decir que el club era suyo, ni que todos los socios del Madrid le apoyaban. No, el club es de los socios a pesar de las condiciones puestas para acceder al trono que el propio Pérez se ha construido. Si el club es de los socios, cualquiera puede tener la opción de llegar a ser presidente. Porque si para llegar a ese sillón hay que ser multimillonario o constructor ¿qué pintamos los socios?
El Real Madrid no es de Florentino Pérez. La prensa critica lo que debe criticar, ¡faltaría más! Y si de verdad el actual presidente del Real Madrid piensa que hay una campaña orquestada por los medios contra el club no entiende al periodismo, ni las empresas de comunicación. Mas bien creo que ha llegado a confundir el cargo con el club y el Real Madrid no es suyo. En lo único que tiene razón es decir que es de los socios, pero él no es todos los socios del Real Madrid, desde luego a mí no me representa desde hace más de diez años. Desde que puso todos los impedimentos para intentar acceder al puesto que ocupa.
Y eso lo demostró ayer; 24 horas después que el máximo rival disfrutara con su segunda liga consecutiva, en lugar de hacer examen de conciencia, y autocrítica sobre fichajes, ceses y despidos se lanzó contra los medios de comunicación en una tertulia desde la mesa contra los redactores que cumplían profesionalmente con la convocatoria. Fue tal el caos que me imagino cómo deben estar disfrutando los seguidores azulgranas un día más riéndose de él y de nosotros.
No sé si será la edad, que tipo de problemas le acechan, pero 15 años después de la última rueda de prensa salir ante los medios para decir que no está enfermo ni cansado, sin discurso preparado y enfrentándose a todo el mundo me sentí como socio abandonado por mi presidente. A mí ya no me representa.
Ayer Florentino Pérez demostró que también a él, como a todos el tiempo nos alcanza porque no quiero pensar que se crea un ser superior a esos pobres 100.000 socios que NO SON SUYOS, y no tienen 200 millones de euros para competir en unas elecciones libres y democráticas.

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